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Chichicastenango, un pueblo Maya-Quiché como a 30 minutos al norte de el Lago Atitlán, es famoso por su mercado de martes y domingos en la plaza central, donde los vendedores ofrecen productos como textiles artesanía echa a manos producida en Guatemala. El pequeño pueblo se llena de visitantes y vendedores en esos días, pero es bastante tranquilo los otros días de la semana.

   
   

En la catedral de Santo Tomás, construida en el 1540, los adoradores Mayas extienden agujas de pinos y flores en el suelo en medio de candelas para decir sus oraciones. Copal, Guatemala produce un incienso tradicional echo de la resina de de un árbol nativo, es quemado en incensaras en las escaleras de la catedral. También visitan una imagen de piedra pre-Hispanica conocida como Pascual Abaj, en la cima de una colina a la salida de el pueblo.

La feria de el pueblo, es de el 14 al 21 de Diciembre cada año, presentando un palo volador, desde la cima cada joven se deja caer en espiral hasta la tierra,vestidos con ropas apretadas, también como procesiones y bailes tradicionales acompañados por marimbas. Chichicastenango es uno de los pocos lugares que quedan con marimbas de tecomates en Guatemala, que todavía se construyen y se tocan.

   
 

Chichicastenango tiene un gran legado para el mundo y es el manuscrito de el Popol Vuh, el libro sagrado de los Maya-Quiché. El manuscrito, escrito por un autor Maya desconocido en el siglo 16, fue descubierto por el padre Francisco Ximénez cuando trabajo como sacerdote en Chichicastenango desde 1701 al 3. El Popol Vuhes una extraordinaria obra de la literatura que contiene la historia y leyendas de el pueblo Maya-Quiché quines vivieron en el área alrededor de Chichicastenango.